''Tenemos que conseguir que la palabra cáncer deje de horrorizar''


Su nombre se ha hecho un hueco destacado dentro de la medicina a base de esfuerzo y dedicación. La oncóloga valenciana Anna Lluch compagina la investigación y la docencia con la asistencia de pacientes en torno a una de las enfermedades más extendidas hoy en día entre las mujeres: el cáncer de mama. Su intensa labor médica se ha visto recientemente recompensada con la Distinción al Mérito Científico.


Llegar por primera vez a la consulta de un oncólogo es un mazazo. Tenemos que intentar conseguir que eso cambie entre los pacientes y quitarle al cáncer todas esas connotaciones. Hoy en día esta enfermedad ya no es igual a muerte’.

El teléfono móvil de Anna Lluch (1949, Bonrepós, Valencia) no descansa nunca. Un ring ring constante de llamadas acompaña desde primera hora de la mañana a esta doctora valenciana que exprime al máximo cada minuto de su jornada laboral. Jefa del Servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínico de Valencia, la doctora Lluch se dedica en cuerpo y alma a aquello que siempre le apasionó: enseñar, asistir e investigar el cáncer de mama.

Cada año se diagnostican en España alrededor de 20.000 nuevos casos de este tipo de tumor, de los cuales el 98% afectan a las mujeres. La consulta de Anna Lluch recibe a diario a algunos de estos pacientes que, por primera vez, deberán prepararse para hacer frente a una enfermedad que, gracias al avance de los tratamientos y con una detección precoz, ha logrado una tasa de curación del 90%.

‘Lo primero es hacerle comprender al paciente en qué situación se encuentra, darle la información exhaustiva sobre su proceso y explicarle cómo se va a orientar tanto el diagnóstico como el tratamiento. Hay que intentar que la palabra cáncer deje de horrorizar’, asegura esta oncóloga recientemente premiada con la Distinción al Mérito Científico de la Generalitat Valenciana.

El tumor mamario es, junto al de colon y ovario, susceptible de ser heredado, por lo que en estos casos los controles deben ser más exhaustivos. Sin embargo, ser descendiente directo de un familiar que haya sufrido otro tipo de cáncer no condiciona la aparición de un tumor mamario: 'Hay otros tipos de cáncer que no condicionan la existencia del tumor de mama. No hay relación entre ellos', sostiene.

Anna Lluch compagina la consulta de sus pacientes con la enseñanza universitaria y la labor investigadora. Tres patas de una misma mesa que ella considera ‘inseparables’ para poder ejercer mejor la profesión: ‘La investigación clínica trasnacional es fundamental para llevarla después a la práctica y hacer una buena asistencia a los pacientes. Además, la vertiente docente es muy importante para transmitir toda la teoría y la experiencia a las generaciones posteriores’, apunta.

A partir de los 40 años los especialistas recomiendan hacerse exploraciones de mama anuales –las llamadas mamografías- para prevenir la enfermedad. Sin embargo, esta técnica no resulta tan eficaz entre las mujeres más jóvenes: ‘Cuando eres joven todo es glándula, es más densa, y conforme se avanza en edad la glándula mamaria se va mezclando cada vez más con grasa’, explica Lluch.

Los avances científicos han hecho posible que otros tratamientos hayan desbancado a la quimioterapia como único método para combatir el cáncer de mama. Los ojos de los investigadores observan con atención el tratamiento biológico, que se alza como la opción más eficaz y personalizada para combatir esta enfermedad en el futuro: ‘Hoy día los tratamientos son un combinado de cirugía, radioterapia, tratamiento hormonal, quimioterapia y tratamientos biológicos. Éste último es más efectivo porque está basado en las alteraciones biológicas del organismo y va directamente a la célula maligna sin afectar a las benignas’, concluye la doctora.

http://noticias.terra.es/2010/espana/1102/actualidad/anna-lluch-cancer-mama-oncologa-medico-investigacion-docencia-pacientes.aspx